Se me acaba el tiempo de disfrutar de mi habitación, así que ayer dediqué media noche a ver Big Fish acompañado. Llegando a Espectro, me di cuenta del guiño de Burton a Deliverance con el tipo del porche.
Pues es de esta última, Deliverance, de la que me apetece hablar. Peliculón: Cine negro, rednecks, violencia a espuertas, urbanitas yankis en medio de los montes apalaches y hasta un toque ecologista... Todo jalonado con un duelo de banjos mitiquísimo.
El desarrollo da un cambio de rumbo con toda la tranquilidad y lo que empieza como una alegre película de aventuras se convierte poco a poco en un film sádico y tormentoso. El argumento juega con la oposición primitivo-civilizado como un gato con sus presas: De forma brutal y descarnada, pero también curiosa. ¿Qué es lo civilizado y hasta dónde llega? ¿Qué, si no las personas, podría ser lo más salvaje en esos montes? De esas preguntas habla el título.
Sobre Big Fish me extiendo otro día, que también tiene mucha tela.







