martes, 12 de mayo de 2020

¿Por qué tan serios?


Del cuaderno de apuntes del Gato-Perro

La niña y el gato - perro están sentados frente al muro. Algo dice el gato-perro, algo escucha la niña. Un ser indescriptible, solo sonrisa, se les acerca y les pregunta "¿Por qué tan serios?". El gato-perro gruñe-ronronea. La niña responde.

"Lo estamos esperando al espejo. Porque resulta que el muro en veces se hace espejo, pero es su mentira, así hace para que pensemos que al otro lado es igual que de este lado. Entonces dice el gato-perro que, cuando el muro se hace espejo, casi muy rápido se hace como aguado, o sea como sopa de calabaza, guácala, ¿tú te gusta la sopa? A mi no me gusta, qué me va a gustar. Viera que tiene frijolitos, o ganado, o pollo. Pero no, ahí vienen con que zámpate tu sopa y pura pinche calabaza, quesque para que te crezcas así, grande (la niña levanta sus bracitos lo más alto que puede) y pues ni modos, si hay que crecer para pegarle al muro pues dale con las pinches calabazas. Dice el Pedrito que dijo dijo el Sup que las calabazas son un castigo si andás de mal pensado. Y dice Pedrito que por eso el Sup mejor se fue de finado, porque ya difunto no hay quien lo hace comer la sopa de calabazas que puro helado de nuez se va a comer, y que dijo el Sup que cuando gánemos la lucha se va a dar orden de que nada de calabazas que puro helado de nuez. Y es que ese Pedrito luego es muy tarugo que lo cree lo que dijo el Sup, pero es porque son hombres los dos o sea que se alcahuetean los dos mutuamente ambos dos.¿Cómo vas a crees que las mamaces te van a dar puro helado de nuez? Ni aunque muy Sup. Nada, Zámpate tu sopa de calabaza y si no la comes, ahí está tu zape y a volar cuervos que te sacarán los ojos. Y estamos aquí esperando que el muro se aguada, porque dice el gato perro que así se puede meter uno en el muro, pero no que vas a llegar al otro lado, pero no qué vas a llegar al otro lado, qué vas a llegar, ¿tú lo crees que si el muro se hace sopa y se puede pasar al otro lado vamos a estar aquí sufriendo en colectivo dándole sus patadas a la pinche pared? No ni por muchas calabazas. Pero aquí el gato-perro dice que en medio del muro hay un libro y que hay que sacar el libro, y que, como el libro está en su panza del pinche muro cuando es espejo, pues sólo puedes leer con un espejo. ¿Tú lo tienes tu espejo? Yo no tengo, pero mi mamá sí tiene y le lo pone para que me vea que sí estoy muy bonitilla si me peino y me pongo el prensa-pelo, pero lo sé qué es mucha su maña para que me deje peinar porque no me gusta, porque nucho me jala el pelo y me duele y de balde, porque luego en el futbol se me hace como un zacate. ¿Tú lo crees que si vas a dar un cabezazo vas a andar diciendo "ay no, porque estoy peinada"? Qué peinada ni que nada, si es que andas con esas cosas, ahí nomás te expulsa el árbitro y a volar cuervos qué te sacarán los ojos. Por eso de balde peinarse, bueno, sí pero sólo sí es que hay baile. ¿Tú lo sabes esa canción que se llama La Suegra? Yo la sé, bueno, más o menos. Pero sí me sé bien la de "Ya se mira el horizonte" pero esa música es de lucha, no es de baile. ¿Tú como te llamas? Es que estamos completando el equipo, pero no rápido se completa, sino que dilata. Pero no te preocupas de balde, ya vamos a ser más. Pero mientras, aquí estamos con el gato-perro esperando a que se aguada el pinche muro. Y míralo, lo tengo amarrado una soga en i cintura y la amarré ahí en la ceiba, es para que no me pierdo luego dentro del pinche muro y para que me regreso rápido. Nomás lo agarro el libro ése y a volar cuervos que te sacarán los ojos, de volada me regreso y bueno, no rápido lo voy a leer el libro porque lo tengo que esperar a otro día que el muro se haga como espejo, porque de taruga le pido el espejo a mi mamá porque qué tal que va a creer que quiero peinarme y nada de peinarme. ¿Tú crees que me van a respetar como Defensa Zapatistasi ando muy arreglada y peinada y toda la cosa? Qué me van a respetar ni que nada. Pero si pongo mi cara de Defensa Zapatista, así (la niña pone su mejor cara de "retirate o te doy tu sopa de calabaza"), ahí sí, anda y vete a volar cuervos que te sacarán los ojos. Bueno, tú como te llames, mientras estamos esperando tu ponte a entrenar, ya luego lo pienso donde mero te pongo. Si se pone aguado el muro, ahí nomás voy a salir corriendojunto con el gato-perro aquí presente. Pero no te preocupes porque no dilato y rápido me regreso, Y entrénate bien porque que talque ya se completa el equipo y nos toca jugar y tú con tu pelo que claro se ve que un peine pues de balde, y otra vez con la cabeza de color de calabaza. Pero no lo creas que porque no te peinas y nomás estás risa y risa con tu cabeza de calabaza es que no te vamos a aceptar. Si te aceptamos porque en mi equipo sí lo aceptamos man-que no se peinen, pero eso sí, que le peguen al balón porque luego llegan unos que solo le pegan al otro equipo y pues los expulsa el árbito, y uego otros ni le atinan y nomás andan haciendo hoyos en la tierra. Así que prepárate. Yo ya tengo mi idea en la cabeza se cómo vamos a jugar, pero que tal que en el libro ése del espejo. hay más ideas, pues entonces hay que leer para aprender. Leyendo si se aprende, y no hay que comer sopa de calabazas."


El ser sólo sonrisa no se mueve, aunque cada tanto se alisa el pelo, desconcertado.

En eso, precisamente cuando la tarde se rinde a las sombras, el muro empieza a alisar su superficie y se pule como si fuera un espejo acuoso. El gato-perro ladra-maulla. La niña se ciñe bien la cuerda a la cintura y, mientras inicia su carrera, dice:

“No preocupas. Ya vamos a ser más. De repente dilata, pero sí vamos a ser más”.