jueves, 25 de julio de 2013

Abso-fucking-lutely


The Wire es una puta genialidad. The Pogues son los amos.


We are police. So no lies between us.

He wasn’t the greatest detective and he wasn’t the worst. He put down some good cases and he dogged a few bad ones. But the motherfucker had his moments. Yes, he fucking did.

You remember the Mississippi extradition? The arson murders? He brought that case home. And the triple at the after-hours over on Hudson Street…that was Ray Cole at his best. And Fayette Street in ’93, the drug wars. He took a lot of hot corners and cooled them. Yes, indeed.

He won as much as he lost. Much as any of us.

Did he piss off a wife or three? No fucking doubt. I think the last one actually kind of got used to him, thank God.

Did he say the wrong shit now and then? Did he bust balls and cheat on his taxes and forget to call his mother and fuck the wrong broad for the wrong fucking reason every now and then? Who fucking doesn’t? Christ!

Was he as full of shit as every other sad-sack motherfucker wearing a badge of Baltimore City Police? Abso-fucking-lutely.

His shit was as weak as ours, no question. But Ray Cole stood with us…all of us…in Baltimore…working, sharing a dark corner of the American experiment.

He was called. He served. He is counted.

Old King Cole.



The cadillac stood by the house
And the yanks they were within
And the tinker boys they hissed advice
'Hot-wire her with a pin'
We turned and shook as we had a look
In the room where the dead men lay
So big Jim Dwyer made his last trip
To the shores where his father's laid

Fifteen minutes later
We had our first taste of whiskey
There was uncles giving lectures
On ancient Irish history
The men all started telling jokes
And the women they got frisky
At five o'clock in the evening
Every bastard there was pissed

Fare thee well going away
There's nothing left to say
Farewell to New York City boys
To Boston and PA
He took them out
With a well-aimed clout
He was often heard to say
I'm a free born man of the USA

lunes, 15 de julio de 2013

Akordatzen

Recuerdo que nadie hablaba sobre la guerra civil. No supimos acerca de la guerra en mucho tiempo.  Pero, desde que supimos un poco, empezamos a darnos cuenta de que aún había edificios destrozados en el pueblo, empezamos a ver trincheras en la montaña, y que en las paredes de la calle también, observábamos agujeros de disparos, notables recuerdos de la guerra en el silencio del paisaje humano.

Recuerdo que amama Irene me dijo una vez, que en el último día de marzo de 1937 no se podía caminar por Durango sin pisar sangre.

Recuerdo que empecé a escribir, pero ya no sé cuándo, ni dónde, ni qué, ni para qué.

Recuerdo que con 17 años sabía mucho más de política que ahora.

Recuerdo que era de la ETA, y que ETA mató al padre de un amigo, y que sentí una tristeza enorme y sensación de ruina.

Recuerdo que me despertaba con el ruido del tren que pasaba al lado de casa, se asustaba el edificio entero. Y que el tren pasaba siempre a la misma hora.

Recuerdo las tres literas de Carabanchel. Las tengo encima del corazón.

Cuando le pregunté el nombre a esa chica que no conocía, recuerdo que me dijo que siempre le hacía la misma pregunta.

Recuerdo que escribí que la vida también se escribe con faltas de ortografía, y que eso también quería escribirlo con alguna falta de ortografía. Pero que no supe elegir la falta adecuada, porque los errores no se eligen.

Recuerdo que el niño me dio un dibujo de colores, diciendo que había introducido los colores de nuestra bandera. Y que en el dibujo había por lo menos once colores.

Recuerdo que estaba lejos. Lejos, muy lejos, lejos de cualquier parte, lejos y sólo, y lejos nada más.

Cuando me han dicho que ha muerto, me acuerdo de sus palabras: Que tot està per fer i tot és posible.

Recuerdo que somos memoria, memoria o casi nada.

La comunicación ha terminado. Abandonen los locutorios.


Joseba Sarrionandia, extractos de Akordatzen.
Gracias a Ixilik por la traducción

viernes, 12 de julio de 2013

Ira



No teneis ni idea, apenas podeis entrever una mínima parte de la rabia que me arde dentro.

He desmontado el salpicadero del coche. Siempre el puto coche como metáfora. Intentaron robarme la radio arrancándola y reventaron los cables desde la base. Al tratar de empalmarlos hoy se han jodido los intermitentes y ya se ha montado el cristo. Estoy harto. Harto.

Antes ya había tenido una enganchada virtual más o menos estúpida.

Vosotros, los que estais a mi lado, con los que hablo y disfruto cada día, os llevais todo mi afecto porque el rechazo hacia los que hay más allá es demasiado grande. Un desprecio que me agota psicológicamente. El único sentimiento auténtico capaz de saturarme, de sumergirme hasta el punto de hacerme perder el control. Si escribo esto es porque necesito volcarlo.

A veces deseo destrozar algo hermoso.

Mi capacidad de contención empieza a resquebrajarse. Necesito echar a más gente de mi vida. No me dan ya ni estabilidad. Ni me apoyan en mis batallas ni me refugian de los golpes. Solo perdemos el tiempo absurdamente con simulacros de amistad o familia. Necesito recuperar a alguna gente perdida en mi vida.

Mientras tanto, escucho Ictus. Los gallegos son de lo mejor para canalizar la ira.


miércoles, 10 de julio de 2013

lunes, 8 de julio de 2013

Reguetón de Tokote



Llevaba tiempo queriendo poner este magnífico video, pero no veía la oportunidad...

Así que, dedicada a la del postureo reguetoniano. Desde Asturies, la crew del Punano dándolo todo.

domingo, 7 de julio de 2013

Barrio



Un grupo de colegas sobreviviendo en un suburbio marginal de la selva urbana sienta las bases para una historia donde la decadencia choca contra las luces brillantes del espectáculo. El descampado se enfrenta al escaparate, los edificios de ladrillo visto a las playas paradisíacas de la publicidad.

En Barrio los personajes hablan como chavales de verdad y no como gilipollas estirados. Abundan las conversaciones estúpidas cargadas de crudeza, las falsas seguridades, los vaciles y las bromas.

El cartel de la película es un manifiesto: Una moto acuática en plena ciudad de Madrid, aparcada sobre la acera y encadenada a una farola para evitar que la roben.



miércoles, 3 de julio de 2013

Annie Hall

¿Conocen ese chiste? Dos señoras de edad estan en un hotel de alta montaña
Y dice una -vaya, aquí la comida es realmente terrible. Y contesta la otra -si, y además las raciones son tan pequeñas...

Pues basicamente así es como me parece la vida, llena de soledad, miseria, sufrimiento, tristeza y, sin embargo, se acaba demasiado deprisa.


martes, 2 de julio de 2013

Rosario, dinamitera



Rosario, dinamitera,
sobre tu mano bonita
celaba la dinamita
sus atributos de fiera.
Nadie al mirarla creyera
que había en su corazón
una desesperación
de cristales, de metralla
ansiosa de una batalla,
sedienta de una explosión.

Era tu mano derecha,
capaz de fundir leones,
la flor de las municiones
y el anhelo de la mecha.
Rosario, buena cosecha,
alta como un campanario,
sembrabas al adversario
de dinamita furiosa
y era tu mano una rosa
enfurecida, Rosario.

Buitrago ha sido testigo
de la condición de rayo
de las hazañas que callo
y de la mano que digo.
¡Bien conoció el enemigo
la mano de esta doncella,
que hoy no es mano porque de ella,
que ni un solo dedo agita,
se prendó la dinamita
y la convirtió en estrella!

Rosario, dinamitera,
puedes ser varón y eres
la nata de las mujeres
la espuma de la trinchera.
Digna como una bandera
de triunfos y resplandores,
dinamiteros pastores,
vedla agitando su aliento
y dad las bombas al viento
del alma de los traidores.

Miguel Hernández

lunes, 1 de julio de 2013

Decepciones musicales I




Son demasiadas las canciones que en algún momento me transmitieron algo durante el tiempo justo para descubrir que sus autores son purria.

Para empezar, el Tote, capaz de sacar un disco de lo mejor del panorama rapero nacional y en el siguiente dedicarse a hinchar su ego como un gilipollas y mofarse de toda la peña que se levanta cada día para ir currar.

Con todo, supongo que esta canción sigue siendo un temazo:




Vilchis, esta te la debo a ti. ;)