domingo, 29 de junio de 2014

Deliberando


Se me acaba el tiempo de disfrutar de mi habitación, así que ayer dediqué media noche a ver Big Fish acompañado. Llegando a Espectro, me di cuenta del guiño de Burton a Deliverance con el tipo del porche.

Pues es de esta última, Deliverance, de la que me apetece hablar. Peliculón: Cine negro, rednecks, violencia a espuertas, urbanitas yankis en medio de los montes apalaches y hasta un toque ecologista... Todo jalonado con un duelo de banjos mitiquísimo.


El desarrollo da un cambio de rumbo con toda la tranquilidad y lo que empieza como una alegre película de aventuras se convierte poco a poco en un film sádico y tormentoso. El argumento juega con la oposición primitivo-civilizado como un gato con sus presas: De forma brutal y descarnada, pero también curiosa. ¿Qué es lo civilizado y hasta dónde llega? ¿Qué, si no las personas, podría ser lo más salvaje en esos montes? De esas preguntas habla el título.

Sobre Big Fish me extiendo otro día, que también tiene mucha tela.

jueves, 22 de mayo de 2014

Miedos



Nada difícil y doloroso desaparece por siempre. Se aleja, se hace pequeño, se oculta y vuelve a crecer. A saltarte a la cara desde una esquina.

Inseguridad, inseguridad, inseguridad...

¿Qué hago yo ahí? No pinto nada. ¿Qué tengo que hacer? No sabré hacerlo. ¿Qué quiere? Conmigo, nada. No vales. Lo he escuchado tantas veces que no puedo parar de creérmelo.

La cago, me esfuerzo, la vuelvo a cagar. Me escondo. Estoy cansado y no puedo dormir. Cansado. Tan cansado. Y nada sale bien nunca. ¿O nada ME sale bien?

¿Para qué me esfuerzo? ¿Qué busco? ¿De qué sirve? No grito, ni siquiera me siento con el derecho de gritar. Todos dicen estar tan mal aunque estén bailando y yo ahí, quieto, incapaz de moverme, me aguanto. Escucho. ¿Escucho porque yo también tengo algo que decir o porque ni siquiera puedo abrir la boca? Quizá porque hablar siempre ha empeorado las cosas.

¿Me callo o en realidad nadie me escucha? Me asusta la respuesta. La incomprensión me tiene jodido: En ti apenas confío aún. Tú no escuchas, cabrón. A ti imposible, siento un absoluto vacío al contarte. Con vosotros no, realmente no tengo derecho. Demasiados sentimientos encontrados contigo, sólo nos hacemos daño. Y tú, que siempre estuviste, no quieres hablar conmigo (lo entiendo).

Con el resto... no puedo, joder, no me sale. Es tan fácil cerrarse que al final apenas queda nadie. Una única (y gran) persona... que se larga. Genial. Pues de eso sí que no tengo derecho a quejarme, ya exijo demasiado.

Definitivamente: Abrirse es perderlo todo.

Cierro la puerta. Debería estar sobando y no escribiendo esta mierda.

viernes, 9 de mayo de 2014

domingo, 4 de mayo de 2014

Todos envejecemos, dejamos de molar y se acabó



[Sickboy] It's certainly a phenomenon in all walks of life.

[Renton] What do you mean?

[Sickboy] Well, at one point you've got it, then you lose it and it's gone forever -all walks of life. George Best, for example. Had it, lost it. Or, David Bowie, or Lou Reed...

[Renton] Lou Reed, some of his solo stuff is not bad.

[Sickboy] No, it's not bad, but it's not great either is it. And, in your heart you kinda know that although it sounds alright, it's actually just... shite.

[Renton] So who else?

[Sickboy] Charlie Nicholas, David Niven, Malcom McLaren, Elvis Presley...

[...]

[Renton] So, we all get old, we cannot hack it anymore, and that's it.

[Sickboy] Yeah!

[Renton] That's your theory?

[Sickboy] Yeah... beautifully fucking illustrated.


domingo, 20 de abril de 2014

Here comes the story of the Hurricane



Mucho boxeo últimamente en este blog.

Ha muerto Rubin Huracán Carter, el boxeador que se pasó 19 años en la cárcel por un triple asesinato que nunca cometió. Gracias a su lucha en prisión, que acabó con su excarcelación en 1985, se convirtió en ejemplo de las injusticias raciales. En su autobiografía (Eye of the Hurricane: My Path from Darkness to Freedom) se confiesa sin vergüenza culpable de robos y asaltos en casas durante su juventud, pero nunca de asesinato. Defendió durante años su inocencia y siempre se rebeló contra su encierro en prisión, hasta el punto de que una vez en la calle se convirtió en activista.

Yo conocí la historia por la película de Denzel Washington y me enganché a la canción de Bob Dylan. ¿Por qué empatizo con él? Supongo que por la fuerza que demostró al pasarse años y años en una cloaca y no sucumbir, por seguir manteniendo la dignidad en ese infierno, por no negar sus miserias y mostrarse orgulloso. Por decir que la cárcel puede lidiar con el odio y la ira porque es de eso que está hecha y para lo que esta hecha: "Hatred and bitterness and anger only consume the vessel that contains them. It doesn't hurt another soul. If I were to allow myself to continue to feel that anger and the bitterness of being a victim, I would have never survived prison itself. Prison can deal with anger; prison can deal with hatred because prison is about all those things."

Here comes the story of the hurricane... Que la tierra le sea leve.


sábado, 19 de abril de 2014

«Cogió y se largó. Y me dejó solo. Solo con todos estos monstruos metidos en mi cabeza»

martes, 1 de abril de 2014

Leopoldo



Diario de un seductor
No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.
El que no ve (1980)